Mapa Topographica de Plasencia (es)

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Mapa Topographica de Plasencia
Autor Florencio Josepf de Lamot
Año 1756
Ciudad Madrid
Tamaño
Mapa Topographica de Plasencia.jpg


Sobre el mapa

Mapa Topographica de la circunferencia de los lvgares de Plasencia y los Rea.s Almacen.s de la Fábrica

Florencio Josepf de Lamot fue contador suplente de las Reales Fábricas. En 1756 hizo hacer este grabado. También editó un libro: Descripción y noticia distinta del origen y establecimiento, antigüedad y gobierno de las Reales Fábricas de armas de la villa de Plasencia en Guipúzcoa. Alteraciones y mudanzas que ha tenido desde el año 1583 hasta el año 1756.

Un ejemplar del grabado se guarda en Madrid, en la Biblioteca Nacional de España. El vergarés Joaquín de Yrízar lo 'encontró', y en 1957 publico un artículo en el boletín de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País: Un desconocido grabado de la Real Fábrica de Armas de Placencia.

Ramiro Larrañaga hizo referencia a él en el libro Placencia de las Armas. Monografía (1970), e incluyó una reproducción en el libro Soraluze Placencia de las Armas: monografía histórica (1993).

Desde entonces el grabado aparece en muchas oficinas, portales... y lugares públicos del pueblo. Y también en el Museo del Ejercito de Toledo, ofrecido por la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián.


Imágenes


Comentario e interpretación de los datos del grabado de Florencio Josepf de Lamot (1756)

(Ramiro Larrañaga comentó este grabado en el libro Ramón de Gorosta)

En una gran cinta que abarca de parte a parte el encabezamiento del dibujo, hay una inscripción que dice Estado y descripción de la Real Fábrica de Armas de Placencia, sita en la M.N. y M.L. Provincia de Guipúzcoa, antiguamente la distinguida y muy celebrada Bardulia en la memorable Cantabria. Mapa de las Villas y lugares, más de montes que la circundan, en término de cuatro leguas, los Reales Almacenes, demostración de la misma Villa. Los cuatro Gremios armeros, instrumentos de gastadores que se fabrican y cuyo curso para su mayor perfección se logró felizmente por las... y celosas... del invencible cántabro, temor y escarnio de los orientales, sajones, septentriones, en el occidente y al pres. antártico, universalmente temido y respetado... Carpenta (sic) el memorable, glorioso y Excmo. Sr. D. Sebastián de Eslava. Capitán General de los Reales Ejércitos y de las Costas, y Ejército de Andalucía, Secretario de Estado y del despacho universal de Guerra de S. M. Católica por lo que es mantenida de la piadosa protección de su Soberano.

Ocupando el centro de esta inscripción, y presidiendo la obra, está la efigie de Fernando VI, dentro de un circulo en cuyo enmarque se lee: Fernandus Sexto. Hispaniarum et Indiarum Rex.

En los costados inferiores dice: S.M. tiene para los aplicados (y unas monedas se desprenden de un cuerno de la fortuna como alegoría de riqueza y prosperidad): y para los ociosos (una mano empuñando una espada en señal de castigo).

A la izquierda, y sobre la cinta, el escudo con los blasones del Rey y debajo una cartela que dice: A. L.R.P. del Non Plus Ultra (señalado con una mano) Plus Ultra universal y Justo D. Fernando el VI, Rey de las Españas, Primogénito de la Iglesia, defensor de la fe y Emperador de las Indias. N.S. (D.I.G.).

A la derecha, otro escudo protegido por un águila de dos cabezas, que debe corresponder al Conde de Aranda, porque debajo, otra cartela sostenida por dos ángeles indica: A su jefe y protector el Excmo. Sr. Conde de Aranda, Grande de España de la primera clase y Director General de la Artillería de tierra y de mar para que Su Excelencia se digne admitirla bajo la sombra de su muy piadosa protección.

Otra gran cinta de extremo a extremo, y que pasa bajo las pancartas descritas, ofrece la siguiente inscripción: Esta obra indigna, con la mayor humildad puesta, la dedica con la mayor veneración a los pies que besa y le suplica siempre su más rendido D. Florencio Joseph Lamot.

Bajo una guirnalda que sostienen dos angelotes, hay una pequeña cinta que dice: Los dominios del Plus Ultra. Monarca incesantemente con sus luces alumbradas por alta providencia el Rey de los planetas.

En forma de medallón que pende de la guirnalda, está el escudo del reino escoltado por dos ángeles en actitud de hacer sonar sus trompetas.

Inmediatamente debajo se encuentra la figura de Santa Bárbara, con una torre al lado y un rayo cayendo sobre ésta. En uno de los adornos se lee: Santa Bárbara patrona de la Fábrica. Y circundando este escudo están las banderas gremiales y las armas blancas y de fuego con que actualmente está ataviado el escudo municipal de Placencia de las Armas, cuyo blasón, entonces, exhibía solamente la parte central.

La segunda panorámica ofrece cinco textos enmarcados entre columnas, capiteles y artísticos arcos.

En el primero, y bajo el escudo de Guipúzcoa, similar al actual —tiene la particularidad de que el cuartel que corresponde al Rey está cerrado por una especie de valla protectora—, se describe a Guipúzcoa en la forma siguiente: BREVE DESCRIPCIÓN DE LA M.N. Y M.L. PROVINCIA DE GUIPÚZCOA. Está la Provincia de Guipúzcoa a los 17 grados de longitud y a los 43 de latitud. Es muy poblada de muy ilustres Villas con infinidad de casas solares de mucha antigüedad de donde mana la mayor nobleza de España, y se conserva en ella su lengua primitiva de Tubal. Es denominada de Marte y de Júpiter por lo que sus naturales son tan aplicados a la paz y a la guerra en defensa de su soberano; y como ortodoxos de la fe católica la mantienen con mucha pureza desde que la abrazaron de San Saturnino, primer discípulo de San Juan Bautista que fue enviado por San Pedro desde Roma, dotándola el cielo con muchos y grandes santos que a la iglesia universal le han engrandecido, siendo natural de ella y su patrono San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús. Y como en cántabros es propensión en ellos inclinarse a todo lo que es profesión de nobles, motivo de haberse establecido en ella la Real Fábrica de Armas de Placencia.

La segunda redacción dice: ARMAS DE FUEGO Y BAYONETAS QUE SE FABRICAN EN LA REAL FABRICA. Las armas que se fabrican son fusiles y bayonetas de guardias de infantería; fusil y bayonetas de la infantería del ejército; fusil, bayoneta y pistola de Dragones; fusil, bayoneta y pistola de Marina; carabina y pistolas de los Guardias de Corps; carabina y pistolas de caballería, y todo género de escopetas de caza y pistolas de particulares de singular primor y seguridad. Y por ser tan acreditadas, los Príncipes y Nobleza de Francia, Inglaterra, Alemania y Escandinavia se precian de tener los cañones que se fabrican en la Real Fábrica de Armas de Placencia. Coronando la leyenda se ve la figura de un soldado armado de fusil y bayoneta calada, rodeado de banderas y armas variadas.

La tercera y central, que está bajo el escudo de la Real Fábrica con la efigie de Santa Bárbara y escoltada por dos Maestros Examinadores uniformados con sus levitones, ofrece la siguiente leyenda: REGLAMENTO DEL GOBIERNO DE LA REAL FABRICA. La Real Fábrica de Placencia es dirigida y gobernada por ministros reales y demás empleados. Tiene su Majestad su real casa capaz para bastante habitación con su huerta donde está, con separación, la Santa Bárbara, depósito de la pólvora; sus almacenes correspondientes y departamentos para los exámenes de todo género de armas e instrumentos de gastadores que se labran; y donde se hacen las entregas en el almacén destinado para la fábrica, transportándose las armas al almacén del Rey con intervención del Contador y visadas por los Oficiales que corresponde, destinados de sus respectivos Cuerpos, se entregan al conductor general para sus destinos, en cumplimiento de las órdenes del jefe y su protector general el Excmo. Sr. Conde de Aranda.

La cuarta relación también está presidida por un soldado armado y rodeado de diversas banderas, picas, y alabardas. Encabeza el texto la siguiente inscripción: INSTRUMENTOS DE GASTADORES QUE SE FABRICAN EN LA REAL FABRICA. Los instrumentos de gastadores que se fabrican actualmente son de siete especies, a saber: Hacha grande de dos manos; hacha menor; marrazo; pico azadón, pico arroca o de dos puntas; azada ancha; y la pala rectangular, que se hacen bien aceradas y del mejor hierro. Asimismo, se trabajan todo género de herramientas y utensilios, y todo lo necesario para construcción de navíos y de otras fábricas cuyo examen se hace a prueba de peña y madera para su entrega, por cuya especial calidad acuden de todas partes a estas tan acreditadas Fábricas Reales de Cantabria.

Y finalmente, en el quinto apartado, bajo el escudo municipal de Placencia que difiere algo del actual porque al pie del castillo se observa el dibujo de una casa en la parte izquierda, se describe así a la villa de Placencia: ESTABLECIMIENTO DE LA REAL FABRICA EN LA M.N. Y L. VILLA DE PLACENCIA. Es la Villa de Placencia en donde la Real Fábrica establece su más principal asiento y aunque su situación es escabrosa es muy aventajada para la construcción de todo género de armas como para la comodidad de su transporte, y por lo mismo que es escabrosa es custodia más segura contra cualquier empresa porque la defiende sus altos y empeñados montes, habiendo S.M. experimentado desde que siguen en una pura y constante fidelidad en sus naturales los ha dotado con muchas exenciones y privilegios de los que hoy gozan mantenida de la piadosa protección del soberano, motivo de que por la fama de su Fábrica de Armas tan acreditadas, los demás Príncipes de la Europa mandan poner a esta Villa en sus mapas geográficos por una de las principales y muy conocidas en ella, como manifiestan, a los 17 grados de longitud y 43 de latitud.

En la tercera panorámica, otra extensa cinta reza la siguiente divisa: MAPA TOPOGRÁFICO DE LA CIRCUNFERENCIA DE LOS LUGARES DE PLACENCIA Y LOS REALES ALMACENES DE LA FABRICA.

A la izquierda, comienza exhibiendo una ordenada sala con unos estantes laterales repletos de fusiles y pistolas. En primer término, están el Director, el Contador y los Maestros examinadores que observan los detalles de unos fusiles sobre la mesa. En el interior, se ve a un armero que lleva una brazada de armas que han superado la prueba y las entrega a un empleado, que debe ser el Guarda-almacén, que contabiliza las entregas. En la parte alta de la habitación una pancarta sostenida por dos fornidos atletas, coronados de laurel y armados de mazas, tiene esta anotación: Almacén Real en donde los fabricantes después de examinada y aprobada su obra hacen la entrega al Guarda-almacén del Asiento por orden del Director de ello.

En el otro extremo, a la derecha del grabado, en un dibujo semejante al anterior, puede leerse el siguiente apunte: Almacén del Rey en donde el Apoderado General del Asiento hace sus entregas al Guarda-almacén de S. M. de donde salen encajonadas las armas para su destino. Se ve perfectamente al Guarda-almacén y su ayudante, que visten lucidos uniformes, dar órdenes a los empacadores o carpinteros que están preparando una expedición.

Y en el centro, el mapa, muy bien logrado, en una circunferencia ajustada en un cuadro, que en su bordura ofrece la siguiente leyenda: La mejor alhaja de la Monarquía de España que es Placencia por su fábrica de armas tan acreditada en toda la Europa y de los Príncipes envidiada. ¡Oh, dichosa Guipúzcoa, Cantabria, que la tienes en su casa!.

Soraluzeko inguruak koloretan. Para descargar el mapa entrar aquí.

En el ángulo que se forma en la parte superior izquierda, según se mira, dice: Examen de cañones que se hacen por mesadas. Y en el dibujo se ve al Maestro examinador, en actitud de mando, que dirige a los oficiales que proceden a probarlos, disparando una serie bien dispuesta en unos gruesos soportes perfectamente enfilados.

En la derecha se lee: Examen de llaves que se hace por semanas, los lunes y martes. Ante el Maestro examinador sentado, y frente a su mesa, pasan los oficiales llaveros sometiendo sus trabajos a control.

El ángulo inferior izquierdo nos muestra detalles sobre el Examen de instrumentos de gastadores y bayonetas, que se hace por mesadas. El Maestro examinador, en actitud altiva, vigila a los oficiales que golpean sus productos ante un pilón de madera y piedra para exhibir la bondad del material empleado, después de haber demostrado la adecuada terminación de los mismos sobre una mesa.

En la parte baja derecha, la inscripción dice así: Examen de cajas y aparejos que se hace por semanas, viernes y sábados. También en este dibujo se distingue bien al Maestro examinador que está ordenando dejar sobre una mesa los trabajos que se someten a su criterio por los agremiados de estas especialidades.

Pero volviendo al mapa en cuestión, hay que decir que está referenciado en leguas castellanas; detalla el relieve natural de los montes y aparece el río Deva en todo su curso dividiendo en dos partes, casi iguales, el círculo que abarca todo el territorio gremial en torno a Placencia, que figura con caracteres superiores al resto de las poblaciones. De arriba a abajo hay dos inscripciones: Parte de Vizcaya y Parte de Guipúzcoa. En la primera se detallan los siguientes lugares: Ermua, Elorrio, Arrázola, Abadiano, Durango, Bérriz, Zaldívar, Mañaria, Mallavia, Cenarruza, Bolíbar, Guerricaiz, Marquina, Marquina-Echebarría, Berriatua y Ondárroa.

En la parte guipuzcoana: Placencia, Eibar, Elgóibar, Alzóla, Mendaro, Deva, Motrico, Vergara, Anzuola, Elosua, Anguiozar, Elgueta, Mondragón, Oñate, Arechavaleta, Escoriaza, Legazpia, Villarreal de Urrechua, Azcoitia, Azpeitia, Urrestilla, Cestona, Arrona, Oiquina, Ipeñarrieta, Zumaya y Ormáiztegui.

También aparece la población alavesa de Aramayona. Además, con referencia gráfica, figuran los santuarios o iglesias de Arrate, Aránzazu, Sasiola, Loyola y Urquiola.

En el trozo de mar que aparece en la parte superior, se observan barcos pesqueros y de carga, y hasta a unos remeros manejando una trainera.

A ambos costados del mapa, una pica y una alabarda. Y encima una bitácora señalando los cuatro puntos cardinales.

Soraluzeko ikuspegia koloretan. Para descargar el mapa entrar aquí.

El cuarto campo visual ofrece una detallada panorámica de la Villa de Placencia. Una cinta extensa tiene el siguiente mensaje: La M.N. y L. Villa de Placencia, en la M.N. y M.L Provincia de Guipúzcoa, sola merece el laurel. Y en una cartela que sostiene un ángel, al costado izquierdo, dice: Sin más principios ni práctica de la que me han instruido los informes de D Florencio Joseph de Lamot, Contador de S. M. de las Reales Fábricas de Armas de Placencia y Tolosa, hice de lume natural este dibujo, yo D. Jph. Zameza, natural de la Villa de Salinas de Guipúzcoa y por ser digna la esculpió D. Jph. Fernando Palomino en Madrid, año 1756.

Al otro extremo, otra cartela similar detalla la situación de los principales edificios de la población, por este orden:

  • A. Parroquia.
  • B. Convento de monjas.
  • C. Casa del Rey.
  • D. Santa Bárbara.
  • E. Casa de la Villa.
  • F. Plaza.
  • G. Barrena.
  • H. Probadero.
  • Y. San Salvador.
  • K. San Andrés.
  • L. Ntra. Sra. de Ezozia.

Pero la vista topográfica de la población presenta unas minuciosidades tan interesantes que necesariamente obligan a un comentario. En la plaza vieja, cerrada con tablas en todo su contorno, se celebra una novillada actuando en la lidia cuatro personas, mientras numeroso público observa el desarrollo de la fiesta tras la empalizada.

Entre el Ayuntamiento y el único puente que existía, se baila un aurresku presenciado por gran número de vecinos. El puente da la sensación de que es románico, formando su superficie un gran arco sobre el río, aunque descansa sobre tres pilares y contiene dos arcos.

También existía una presa fluvial en el centro de la población, pero su situación se aprecia adelantada con respecto a la que ahora existe y dispone, además, de una serie de compuertas.

Con toda nitidez se ven los arpasos entre las calles de Santa Ana y Recalde.

La presa de Olabarrena está en la misma posición que se conserva y era el lugar donde con las máquinas hidráulicas se barrenaban los cañones.

El cementerio estuvo junto a la iglesia, en los terrenos que hoy ocupan las viviendas del Grupo Alejandro Calonge.

La ermita de San Salvador y el Probadero ocuparon el solar en que está construida la nueva fábrica.

En la calle Rabal estuvo la Casa Real con sus huertas, y en uno de los extremos, junto al río y alejado de todo edificio, aparece la Santa Bárbara, lugar reservado para guardar la pólvora y demás explosivos.

En las orillas del río, y también desde el puente, algunas personas se dedican a la pesca con caña.

Por las calles, unos parten de caza, otros pasean y conversan, una casera regresa con su burro, un señor pasea a caballo, y una recua de mulos sale con una expedición hacia la parte de Vergara para transportar las armas fabricadas a sus destinos.

Los caseríos y las regatas están detallados con claridad y sobre las cumbres, en el centro, coronadas por una cruz, se señalan los cuatro puntos cardinales, mientras que en los costados hay dibujadas unas aves en vuelo.

Para no omitir detalles, en el centro del río una gran flecha indica la dirección de sus aguas.

Bajo todo el gráfico, un gran lienzo sostenido por otros dos ángeles, tiene la siguiente leyenda: Es la M.N. Villa de Placencia gobernada por sus hijos nobles hidalgos es una que con justa razón puede blasonar de su antigüedad, origen y nobleza, distinguiéndose de otras por los hombres señalados que ha habido en paz y en guerra en defensa de la Real Corona, que por ser tantos se omiten expresarlos en este corto escrito por excusar proligidades, y basta sea dominada de Marte para que todos en general sean inclinados a las armas, motivo de haberse sus naturales aplicado a la Fábrica que ha llegado a ser la más acreditada de toda la Europa. Es su situación bastante estéril pero la diversión de los exámenes de armas que se hacen a estruendo de artillería y la gente alegre y generosa por su naturaleza, se hace una de las Villas más divertidas de toda España.

Debajo, en unos enmarques de columnas y capiteles adornados por seis bustos coronados de laurel, aparece una amplia descripción de los cuatro gremios armeros, cuya organización funcionó durante varios siglos. Preside esta vista una cinta con la siguiente inscripción: Explicación de los cuatro Gremios que se compone la Real Fábrica. Y debajo se lee: Son los cuatro Gremios de la Real Fábrica de Placencia hijos de padres nobles hidalgos como lo son todos los cántabros guipuzcoanos y vizcaínos. Estos son los que se constituyen a la obligación de todo género de armas de fuego que S.M. católica pide, y como tan fieles vasallos ponen puntualmente manos a la obra, cuyos armamentos están arreglados y estipulados, siendo de ellos su gobierno interior con subordinación al superior quien les dirige dando cumplimiento a sus respectivas obligaciones.

De izquierda a derecha viene el detalle de los respectivos gremios comenzando por el

GREMIO DE CANONISTAS. Es el Gremio de cañonistas compuesto de 30 forjadores, 60 martilladores, 60 limadores y 40 barrenadores con instrumentos o máquinas de agua. Estos son los que hacen el cañón de una plancha de hierro y le dan unas galdas tan sutiles con tal arte y maña, que las Naciones no les han podido imitar. Motivo de que en todas partes del mundo son tan estimados.

El gráfico da una idea exacta de la forma de trabajo que tuvieron estos especialistas. Una gran fragua alimentada con carbón de leña (se ve a un obrero con un brazado de leña cargado al hombro), con dos enormes fuelles que soplan accionados por otros dos operarios, preparaba el material al rojo vivo para que los forjadores, dotados de grandes mazos de acero, le dieran la forma deseada sobre el yunque. Un limador en su mesa de trabajo afina el trabajo de los anteriores. Al fondo del todo, se ve a dos grabadores inclinados sobre sus bolas de hierro colado, haciendo incrustaciones de oro y cincelados sobre los cañones terminados. (Jovellanos, en su visita a la zona armera verificada cuarenta años después de haberse hecho este grabado, daba noticia de que los grabadores pertenecían al gremio de cañonistas. Efectivamente, estas imágenes lo confirman). La indumentaria de los cañonistas se advierte claramente: emplean gruesos mandiles de cuero.

GREMIO DE CAJEROS. Es el Gremio de cajeros compuesto de 77 Maestros que tienen asiento (entiéndase contrata). Estos son los que arman en sus cajas el cañón, llave y aparejos, recibiendo del apoderado general de la Asienta los cañones y llaves probados y examinados. De éstos depende que un arma quede bien asegurada y perfectamente acabada, porque son hombres —como deben ser— de toda confianza.

En el correspondiente taller se ve una fila de culatas terminadas y bien ordenadas en sus estantes. Un oficial, ayudado de un aprendiz, corta en trozos el material de nogal que acarrea otro. Y en otras dos mesas se observa que uno trabaja en una culata de fusil, y otro en la de un pistolón.

También el ropaje ofrece un singular detalle: usan un corto delantal casi a modo de faja.

GREMIO DE APAREJEROS. Es el Gremio de aparejeros, compuesto igualmente como el de los cajeros, de 77 Maestros que tienen asiento. Son los aparejeros los que hacen las guarniciones y aparejos para armar el cañón y llave en su caja; los que junto con los cajeros hacen la entrega final del arma, y por ser su profesión la mas impertinente, es muy nesesaria en la Real Fábrica.

En el grabado se ve una pequeña fundición con su horno alimentado por dos fuelles impulsados por dos obreros. Otro trabaja sobre un yunque dando forma a una pieza que sostiene con unas tenazas. En una mesa, se ve que están terminando un fusil o carabina, mientras otro oficial, sentado, comprueba los distintos accesorios que se precisan para el montaje final y presentación adecuada de las armas.

Se aprecia el uso de túnicas largas en los pertenecientes a este gremio.

GREMIO DE LLAVEROS. Es el Gremio de llaveros compuesto por 86 Maestros que tienen asiento. Es este Gremio muy difícil porque deben ser hombres de inteligencia aguda respecto de que la llave es compuesta de muchas piezas que guardan entre sí proporción como las ruedas de un reloj y depende de la llave no falte el disparar el arma; y se trabajan con tal primor y calidad que pueden competir con cuantos tiene la Europa.

El dibujo relativo a este Gremio nos presenta a dos operarios que se alternan golpeando con martillos de mano la pieza que uno de ellos sostiene sobre el yunque. En los tornos de sobremesa, otros liman y ajustan las distintas piezas de las llaves o chispas que llevan las armas. Al fondo, otro manipula con una serie de poleas o palancas montadas sobre un artefacto que contiene un fuelle que alimenta una pequeña fragua. Entrando por la puerta del taller, una dama, ataviada con el traje que debió usarse en la época, trae una bolsa que, posiblemente, contiene el amarretako o merienda para alguno de ellos.

La vestimenta laboral de estos artífices parece que consiste en unos delantales o mandiles de tela que llegan hasta las rodillas. En la misma base del cuadro está el retrato del señor Lamot, en un óvalo encajado en un despacho que debió ser el suyo propio, donde se ve un estante con libros y su mesa, sobre la que hay dos tinteros y una carpeta. Al otro lado, otra estantería conteniendo varios fusiles, y en el suelo unos barriles que pudieran ser de pólvora, y una balanza de mano.

Sobre todo ello, una pequeña cinta reza: Estrella del más infeliz en fortuna y del más dichoso en desgracias. Y en la bordura de su retrato, hay una frase que dice: Soy siempre el constante florido, aunque en tan continuados contratiempos perseguido.

En los costados de todas estas vistas e inscripciones que se han descrito, están dibujadas diversas armas de fuego de la época, denominadas de chispa o pedernal, y otra serie de armas blancas y herramientas que se fabricaban.

En los fusiles y carabinas, pueden apreciarse perfectamente distintas características en los cañones, chispas, baquetas y forma de las cajas o culatas, así como también las diversas formas de los guardamontes que protegen los gatillos.

Lo mismo puede decirse de las pistolas. Y en cuanto a las bayonetas, se ven cuatro variedades: la de forma cónica corta; la triangular de base ancha, que termina en afilada punta; la de tres o cuatro aristas, con las mismas características que la anterior, pero mucho más corta; y finalmente, la larga, estrecha y acanalada, similar a la que se empleó en las contiendas del siglo pasado.

Otras armas blancas y herramientas para gastadores también presentan singulares detalles. Hachas y picos de diversas formas; puntas de chuzo; palas y azadas, y un tipo de machete curvo de un perfil muy particular.

Y ya en la margen inferior del cuadro, como si fuera un pie de imprenta, una línea de extremo a extremo dice así: Florencio Joseph de Lamot, de nación flamenco, autor de esta obra sin más teoría ni práctica que la de su natural genio y aplicación la hizo hacer por solo su inteligencia y dirección sin haber ejemplar de otra ni parte de ella la sacó a la luz en Madrid a 1757.

Todo esto, y algún dato más que ha podido escaparse a mi observación, comprende este interesante trabajo realizado en Placencia de las Armas por el hábil dibujante José de Zameza bajo las indicaciones del señor Lamot.


Referencias